Inspiraccion de hoy Podcast de alejandro ariza Descargas de audios
Facebook Twitter Youtube tumbl

Novedades

¡NUEVOS LIBROS DE ARIZA!

Lanzamiento mayo 2016

Boletin LUZ-NC Ariza

Para recibir gratuitamente esta publicación y los mensajes motivacionales de Alejandro Ariza, ingresa tu e-mail aquí y haz clic en el botón "Suscríbete":

eNCuesta

27/01/2011

¿Revisas la página de facebook de Nueva Conciencia y la de twitter o tumblr de Alejandro Ariza? 

Sí, me tienen muy actualizado con todo lo que pasa en NC y Alejandro Ariza

No, casi no reviso facebook ni twitter

No sabía que tenían presencia en redes sociales

Preguntas anteriores
Resultados de la encuesta

Atrévete a ver diferente. - Columnas

 

En varias ocasiones, yo, Alejandro Ariza, he definido el tiempo de la siguiente forma:

 

“El tiempo es una medida del interés”

 

Punto.

 

El diccionario de la Real Academia Española lo define como la duración de las cosas sujetas a cambio, o la magnitud física que permite ordenar la secuencia de los sucesos. Pero pienso que mi definición del tiempo es mucho más acertada. Y es que es así. El tiempo es una medida... del interés que tengas en algo o en alguien. Si realmente te interesa algo o alguien, entonces le dedicas tiempo. 

Lo que hoy reflexioné como muy delicado, un verdadero agujero negro en la vida de alguien es que, basándome en mi definición, si le dedicas tiempo a algo que en verdad no te interesa... ¡qué pérdida de tiempo! ¡Que pérdida del único recurso realmente no renovable en la vida! ¡Qué estupidez!

¿Pero por qué alguien le dedicaría tiempo a algo que no le interesa? Porque no ha encontrado nada que le interese de verdad o porque aquella otra actividad le está dejando el dinero en su mínima cantidad para subsistir. ¡He ahí la razón de la existencia de tantos seres humanos llevando una vida como zombies o meras máquinas! He ahí la razón por la que hay tanta gente que se ve y se nota claramente que no disfruta la vida. He ahí una de las más poderosas razones para experimentar un vacío existencial con su manifiesta tendencia a la depresión, ansiedad e incluso su lógica agresividad hacia los demás. He ahí la trascendencia de darte el tiempo para investigar qué es lo que realmente te interesa. Necesitas buscar atreviéndote a ver diferente. Tienes que buscar viendo diferente. Es “el llamado” que tenemos que buscar y atender. Es darte el tiempo para que el tiempo valga para ti. Es darte el tiempo para que tu existencia y hacer en el tiempo tenga sentido. Es la oportunidad de que encuentres una verdadera... ¡Emoción por Existir!

Una de las creencias más limitantes que he observado en el humano común es creer que lo que más le gusta no le va a dejar dinero y por ello no puede entregar todo su tiempo a ello, pues de algo tiene que comer. Escucha con atención: ¡Eso es falso! Toda actividad, cualquiera que sea consecuencia de un llamado interior atendido está destinada a conectar a esa persona con una fuente de abundancia inacabable. Así funciona la vida. Esto es ley. Si tu lógica te dice que la actividad que más disfrutas no te dejaría el dinero que necesitas, tu lógica está basada en ignorancia, el origen de todo miedo. A primera vista para muchos podría parecer que lo que más te gustaría hacer no te dejaría el dinero que necesitas, pero en esos casos lo único que falta es conocer la forma de “convertir” en productiva aquella actividad que más te gusta. ¡Eso siempre es posible! Siempre. Aunque el primer paso es atreverte a realizar esa actividad que tanto te interesa, a dedicar tu tiempo a ello. Si entras a uno de los momentos más secretos de la vida descubrirás con asombro que la vida no paga por actividad aislada, paga por interés constante. Este es tema de otra columna mucho más profunda en alguna otra ocasión. Pero sigamos con la reflexión central de ésta.

Las personas que hemos encontrado sentido a nuestra vida en el bendito hallazgo de nuestra misión y siendo ésta el compartir con los demás todo lo que podamos encontrar en beneficio de ellos, nos resulta al principio frustrante, pero más adelante meramente sorprendente, que alguien nos diga ante nuestra propuesta de algo mejor: “...es que no tengo tiempo”. Viendo claramente cómo esa persona vive en frustración y amargura manifiesta. Son de esas cosas indescriptibles y a las que el más avanzado entendimiento humano no tiene acceso. Estar de pie frente a alguien que a todas luces vive en frustración, dolor, ansiedad, desesperación, tendencia a la depresión y amargura, y luego de proponerle una solución viable para conectarse con la Luz, la alegría, el entusiasmo, diga que: “No... es que ‘orita’ no tengo tiempo”, es sorprendente. Al principio es frustrante, pero cuando logras experiencia basta en el trato con los humanos, toda frustración se desvanece para dar paso a un privado y discreto gran asombro. Llegas a entender que en la vida hay una ley, la ley del merecimiento. A momentos pareciera que muchos humanos han sido totalmente envueltos, y así atrapados, en una telaraña de acero que no les permite salir a conocer y disfrutar tantas y tantas maravillas que allá afuera nos tiene reservadas la vida. Y pensar que esa telaraña empezó con tan solo un débil hilito..., pero que la persona no cortó a tiempo. De verdad que si la vida fuera un productor o director de un fastuoso espectáculo, tendría los lugares de primeras filas con su letrero: “reservado”. Reservado para aquellos que se atreven a cambiar. Reservado, por extremo merecimiento, para aquellos que se atreven a salir a ver el espectáculo. Las butacas no son para todos, están reservadas. Al principio me pareció que solo los de las primeras filas, para luego darme cuenta de que todo el auditorio en todas sus butacas tienen la misma leyenda... “reservado”. 

En mi vida, en más de 20 años de haber creado y fundado la filosofía y estilo de vida “Nueva Conciencia”, lógicamente me he vuelto un experto en observar el fenómeno del que hablo hoy aquí. He aprendido al fin, pacíficamente, que lo único que puedo y debo es hacer el llamado, pero éste ya es totalmente independiente hoy en día a mis emociones ante el acudir de los demás o no. Y para colmo de dicha alcancé a descubrir que mi única misión es hacer el llamado, actividad tan única y exclusivamente enfocada a ello, que lo sigo haciendo en forma constante y totalmente independiente a que alguien acuda o no. Mi responsabilidad y misión no es que la gente acuda al llamado. Mi responsabilidad y misión es meramente hacer el llamado. 

El llamado es para todos, pero la capacidad de atender al llamado es reservada para unos pocos y en algo inherente en forma exclusiva a ellos, dentro de ellos, no en mi, no en nadie más. Atenderán el llamado a algo mejor aquellos que tengan tiempo de ir. Aquellos pocos que realmente les interese demasiado encontrarse con algo mejor. El interés por algo mejor debe ser auténtico y demasiado para engendrarte el atrevimiento a moverte de donde estás para cambiar. La sociedad amenaza y castiga con la discriminación a esos. Cualquier atrevido a romper con un sistema engendra odio por el sistema al evidenciarlo como mera opción. El sistema anhela ser percibido como todo lo que hay en forma incuestionable. El que se atreve a salir de él tiene un lugar reservado en el espectáculo más hermoso, sublime y majestuoso que existe como otra opción ofrecida por la vida. El boleto de entrada es el atrevimiento. El “playbill” que te entregan al entrar al espectáculo viene en blanco. Para que te atrevas a escribir en él lo que tú quieras vivir del espectáculo. Ahí descubres que tú puedes ser el productor y director del espectáculo de tu vida. Ahí te sobrecoge y estremece la posibilidad de tener ese privilegio acompañado de esa responsabilidad. Quizá venías acostumbrado a la incómoda comodidad de ser un actor de poca monta o incluso un mero “extra” en la fastuosa producción de la vida de otro. Admiras “esa otra” producción y quizá para colmo llegaste a sentir orgullo de actuar en la obra de aquel famoso... aquel que algún día tuvo tanto interés en hacer de su vida un fastuoso y sublime espectáculo que se atrevió a salir del sistema e irse a escribir apasionadamente el guión de su propio espectáculo. Alguien que se atrevió a vivir... “su” vida. Alguien que le dedicó tiempo exclusivamente a lo que le hacía cantar a su corazón. Alguien que muy en su interior escuchó una voz que siempre le atestaba diciendo: “Hay algo más. Puedes hacer otra cosa. Te puede ir mucho mejor”. Esa voz que varias veces calló y prefirió seguir dedicándose a sus pendientes generadores del mínimo sustento, pero que en algún momento la voz ya no fue queda, sino exasperadamente le gritó y así la escuchó, y la siguió.

Date el tiempo para buscar tu interés y tu interés se convertirá en tu tiempo, de tal manera, que el tiempo se esfuma y te fundes en tu interés, te conviertes en el interés mismo. Comprobarás que te conviertes en el interés mismo cuando por ello atraes a tu actividad a otras personas. Ya no te ven a ti, ven interés por algo mejor. Ese punto es el Nirvana. A ese punto cualquiera, -literalmente cualquiera-, puede ingresar. Hay formas. Conozco varias. Date tiempo para buscar. Ese tiempo será de los mejores y más inteligentemente invertidos de tu vida. Y aunque te diga que conozco varias formas para sentarte en una butaca “reservada”, la mejor forma es la que ya viene impresa dentro de ti. Búscala con la absoluta certeza de que sí viene dentro de ti. Nunca dudes de esto. Duda de tu capacidad para buscar o duda de tu interés por buscar dedicando poco tiempo a es búsqueda. Pero nunca dudes de que la forma para vivir el espectáculo de tu vida ya viene dentro de ti desde que llegaste aquí. Si la encuentras... seguro nos vemos en el espectáculo aquel, esa obra llamada: “El Nirvana”, donde en todo tiempo de la obra hay gran... ¡Emoción por existir! -Alejandro Ariza.

.

Envía esto a un amigo Imprime esta página

Si gustas, escríbenos tus comentarios acerca de esta publicación aquí en Nueva Conciencia...

Tu evaluación es:

(1 al 5, siendo 5 lo mejor para esta publicación)

Título para tu comentario:

Escribe tu comentario:

Nombre:

¿De dónde eres?:

(Ej. México, D.F.)

Correo electrónico:

Código de permiso:
(para enviar tus comentarios copia los caracteres de abajo tal cual salen en la figura, observando que algunas letras son mayúsculas y otras minúsculas)

Ver comentarios de otros

Copyright © 2017 Conferencias de Alejandro Ariza S.C.

Nueva Conciencia Nueva Conciencia