Inspiraccion de hoy Podcast de alejandro ariza Descargas de audios
Facebook Twitter Youtube tumbl

Novedades

¡NUEVOS LIBROS DE ARIZA!

Lanzamiento mayo 2016

Boletin LUZ-NC Ariza

Para recibir gratuitamente esta publicación y los mensajes motivacionales de Alejandro Ariza, ingresa tu e-mail aquí y haz clic en el botón "Suscríbete":

eNCuesta

27/01/2011

¿Revisas la página de facebook de Nueva Conciencia y la de twitter o tumblr de Alejandro Ariza? 

Sí, me tienen muy actualizado con todo lo que pasa en NC y Alejandro Ariza

No, casi no reviso facebook ni twitter

No sabía que tenían presencia en redes sociales

Preguntas anteriores
Resultados de la encuesta

El Mejor Resumen. - Columnas

En sólo cinco palabras esta mujer resumió la idea central de mi conferencia. Fue tan contundente, fue tan atinada, fue tan clara, que no tuve más remedio que aplaudirle y festejarla. De hecho, cuando esta mujer me dijo la idea de lo que había comprobado con mi conferencia, lo tomé como uno de los mayores halagos que he recibido en 18 años que llevo de conferenciante, y no sólo porque en verdad fue un halago para mí, ¡sino porque en sólo cinco palabras resumió una idea central de la vida misma!

            Cualquier persona que se dedique a explicarle algo a alguien, un maestro, un padre o madre de familia, un mentor, un conferenciante, un entrenador, etc., puede darme la razón en esto: es un verdadero halago para el que explica el comprobar que el otro entendió. Cuando tenemos la oportunidad de comprobar que la idea central ya se hizo parte del otro, cuando percibimos la introyeccción de nuestros conceptos en el otro, es decir, cuando la otra persona logra hacer suyos nuestros conceptos con la mayor pureza en que fueron expresados, si la vida nos permite comprobarlo (algo que no pasa siempre), pues sin duda es uno de los mayores halagos que un maestro puede recibir de su discípulo, creo yo. Comprobar que el otro comprendió es motivo de alegría. Y un alegre halago así recibí anoche cuando una persona se acercó a mí y tan sólo en cinco palabras hizo el mejor resumen de una de las ideas centrales de la filosofía de vida Nueva Conciencia.

            Anoche, al terminar mi conferencia, a la hora en que estaba dando autógrafos que es cuando la gente se acerca a mí con su libro, ese momento tan breve en que muchos aprovechan para decirme personalmente lo que más quisieran comunicarme en base a lo que sucedió en sus emociones durante mi conferencia, ese mágico momento que agradezco a Dios por brindármelo con tanta frecuencia en mi vida, ese brevísimo espacio donde la gente desnuda su alma al sucederse la apasionante explosión de emociones que nos suele envolver a todos en mis conferencias, en ese momento tan especial que sólo quien lo ha vivido me puede comprender, en ese instante, una guapa mujer que venía formada en la línea, al llegar a mí, luego de las felicitaciones que, modestia aparte, me dan las personas en forma tan hermosa en esos momentos, dijo: “Gracias, muchas gracias por ayudarme a comprobar con su conferencia algo que yo creo que ya sabía…”. En ese momento pensé que esta mujer, al igual que mucha gente, había notado que en verdad de lo que hablo suelen ser verdades universales tan arraigadas en una Conciencia Colectiva del género humano, que no me extraña que me digan esto, “…ya lo sabía”, entonces pues qué mejor que un motivante recordatorio en mis conferencias. Luego de firmar su libro, me tomó de la mano, me clavó su mirada y me jaló hacia ella para alcanzar a decirme cerca de mi oído el mejor resumen que en 18 años haya yo escuchado de una de mis conferencias…, me afirmó contundente: “Efectivamente con todo lo que usted nos dijo esta noche compruebo algo que siempre supuse…”, y ahí viene lo rotundo, cuando agrego: “…todo el problema soy yo”.

            La verdad, lo que me dijo fue usando otra palabra que también empieza con “p”, pero que por respeto al decoro en esta escritura uso el sinónimo de “problema”. Pero con la confianza que suelo generar en mis conferencias y con lo mal hablado y claro que suelo ser en ellas, pues esta mujer sintió libertad para expresarse con la contundencia de lo sencillo: “Todo el p…roblema soy yo”. ¡Qué hermosa es la verdad! Y sí, la más auténtica verdad requiere de muy pocas palabras. Recuerdo que me volteé a verla y le empecé a aplaudir, la festejé y le di un beso. La gente en la línea se extrañó de la escena, pero es que su resumen me lo había dicho casi al oído. Tengo la idea de que efectivamente yo estaba en ese momento junto una de las pocas personas que “han logrado despertar”. Ese despertar a una Nueva Conciencia en donde se descubre una rotunda verdad que quizá a muchos incomoda: tú eres el único responsable de lo que pasa en tu vida. ¡El único! Mientras que la mayoría echa la culpa de lo que les sucede a sus padres, al destino, a su enfermedad, a su mala suerte, al dinero, a su pareja y muchas veces hasta a Dios le toca, otras personas –muy pocas por cierto—, logran despertar y ver la luz diciendo: “Yo soy el problema”. Ahí la gente despierta.

            Ahora recuerdo uno de los conceptos más hermosos que leí hace muchos años en “Un curso de milagros”, cuando ahí se expresó una verdad que en ese entonces no entendía, hasta ilógico me parecía. Pero al paso de los años en donde poco a poco he ido incrementando mi estado de conciencia lo he alcanzado a comprender. Dice el concepto: “Tú no tienes problemas. Sólo piensas que los tienes”. ¡Waaam! Si lo alcanzas a comprender, es una verdad que golpea fuerte. Sacude. Desnuda. Responsabiliza…, y así libera.

            Cuando alcances a darte cuenta de que todo el problema eres tú con tu forma de pensar, hasta ese entonces sabrás lo que es ser dueño de tu vida y descubrirás feliz que todo te puede cambiar si tan sólo decides cambiar tú. Así de desafiantemente sencillo es esto.

            Cuando dejas de culpar a otros de las desgracias en que tú sólo te has metido con cada decisión que tomas, en ese momento descubrirás la fuerza que hay en ti para salir de ahí. Nunca lograrás un cambio si crees que éste depende de otros, y es lógico, ya que en los otros nosotros no tenemos mayor ingerencia. Pero sí tenemos todo el poder sobre nosotros mismos. Ahí es donde más lo podemos usar. Pero para ello, primero necesitas despertar a un nivel de conciencia de mayor verdad, mismo que se suele suceder cuando llegas a la conclusión como a la que llegó aquella guapa mujer de anoche: “Todo el problema soy yo”.

            Por eso te dije, esta mujer logró el mejor resumen, en tan sólo 5 palabras, de toda mi conferencia de “La fuerza del pensamiento”. Tú creas tu propia realidad. Y saber esto, descubrirlo así tal cual es, genera un exquisita responsabilidad, la dicha de ser el o la única creadora de tu propia vida. Yo creo que por eso tantas personas van a la iglesia y oran en esos lugares tan especiales. Ahí mucha gente se siente escuchada sin ser interrumpida. Ahí la gente suele desnudar su alma “diciéndole a Dios” sus penas y pidiéndole ayuda. Y yo me imagino a un Dios que sólo observa con amorosísima mirada a quien le habla…, sin opinar, sin juzgar, si medir ni ponderar. Solo observa amando. Quizá lo que Dios pensaría en esos momentos es algo así como: “Lo que decidas es tu problema. Lo que decidas es tu bendición. Yo aquí te amo, decidas lo que decidas. Espero que al decidir, disfrutes tu experiencia como humano”. Eso es todo. No más. En algo así creo.

            Desde este mar que tengo frente a mí –estoy todavía en Acapulco a unas horas de regresar a México—, inspirado ante la imponente presencia de la creación y siendo las 5 de la mañana, te envío mis mejores deseos para nuestro paulatino despertar y al mismo tiempo te agradezco por todo el tiempo que me has esperado para leer aquí otra de mis notas. ¡Gracias, gracias, gracias! Gracias por todos los correos que recibí “reclamándome” otra de mis notas. Sinceramente no había tenido tiempo. He estado escribiendo para muchas otras publicaciones y de verdad que a veces el cansancio me abruma y la inspiración se va. Pero hoy el primero se fue y la segunda llegó para esta breve nota. Y aquí dejo mis palabras –y las de esta mujer—para ti con gran… ¡Emoción por Existir! – Alejandro ArizA.

 

Envía esto a un amigo Imprime esta página

Si gustas, escríbenos tus comentarios acerca de esta publicación aquí en Nueva Conciencia...

Tu evaluación es:

(1 al 5, siendo 5 lo mejor para esta publicación)

Título para tu comentario:

Escribe tu comentario:

Nombre:

¿De dónde eres?:

(Ej. México, D.F.)

Correo electrónico:

Código de permiso:
(para enviar tus comentarios copia los caracteres de abajo tal cual salen en la figura, observando que algunas letras son mayúsculas y otras minúsculas)

Ver comentarios de otros

Copyright © 2017 Conferencias de Alejandro Ariza S.C.

Nueva Conciencia Nueva Conciencia