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27/01/2011

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Cuando a tus ojos los atrae el 11:11 - Columnas

Cuando se ve un señalamiento, por algo se puso ahí a tu paso. Cuando se oye un llamado, conviene ir, digo, por algo están llamando. Creo que no hay argumento más lógico y fuerte para ir que ese.. Desde hace 2 meses aproximadamente me estoy sorprendiendo diariamente con el “fortuito” evento de que mis ojos, cuando voltean a ver el reloj, observan las 11:11 con singular frecuencia. ¡Diariamente me está pasando desde hace dos meses! Cada vez que veo mi reloj digital colgado en el comedor, ¡zas! 11:11, cuando veo el reloj aquí abajo a la derecha del monitor, igual, luego cuando estoy en mi sala y volteo a ver el reloj digital de mi DVD, igual, cuando recibo una llamada a mi celular y cuelgo, volteo a ver el reloj digital del teléfono e igual, 11:11. En fin..., me es tan evidente este evento como algo nada fortuito que ha acaparado mi atención emocional. Más adelante te revelaré por qué. De hecho, sé que esto es parte de ese secreto que anhela ser revelado y que empecé a compartir contigo en la nota anterior.

            Quiero dejar bien claro que no busco ver esa hora, sino que esa hora me busca a mí. Yo no estoy conciente de la hora prácticamente nunca, y eso ha hecho más misterioso el que cuando volteo a ver el reloj por alguna otra razón, muy otra, pero muy otra, sorpresivamente co-incide con las 11:11. Ya fue esto tan tremendamente frecuente que una noche de la semana pasada, hablando con mi amada alma gemela, le dije: “Adis..., es que te juro que no puede ser. Yo casi nunca volteo a ver el reloj, pero ahora que lo volteo a ver por saber cuánto tiempo llevo leyendo o para medio llegar puntual a alguna cita, o para irme a dormir a mejor hora, diario se me aparece el 11:11..., estoy seguro que no es normal. Incluso siento algo en mi pecho y detrás de mis orejas cada vez que pasa...”. La primera vez que le dije esto a mi alma gemela se me quedó viendo como diciendo “Ah..., ¿Y?”. De inmediato supe que no estábamos en la misma frecuencia vibratoria para entendernos y no profundicé más. Eso ha pasado últimamente y es algo verdaderamente extraño entre nosotros. Pero estoy empezando a comprender que muchas veces “el camino” es algo personal, muy personal. Antes de que ese día se fuera mi alma gemela, no aguanté y antes de salir le alcancé a decir: “¿Sabes? Siento sin duda que esto es algo más allá de una coincidencia. Quiero saber de qué se trata. Quiero saber”. Me volteó a ver, me sonrió y se fue. Esa misma noche, prendí mi computadora y revisé mis correos. Uno que estaba entrando se trataba de una periodista que me confiesa su interés por entrevistarme para su estación de radio en Argentina. En su correo me invitaba a una entrevista y para que yo conociera mejor de qué se trataba su programa, me invitó a visitar su página de Internet. De inmediato entré, pero debo confesar que esto no lo suelo hacer. Recibo tal cantidad de correos que no suelo reparar en enlaces para no invertir más tiempo y poder atender más correos, sin embargo, siendo noche, “algo” me dijo en mi interior que entrara a su página. Es una página llena de enlaces y notas. De un solo vistazo hice clic en un enlace que “me llamó” la atención, se llamaba “Espíritu”. Al dar clic, casi me voy de espaldas. Apareció un artículo, el primerísimo de la lista, llamado: “Reparado en el 11:11”, ¡con una explicación de lo que me estaba pasando! Apenas unos minutos antes acababa de decir “Quiero saber de qué se trata...”, y en ese momento me llega el correo. Algunos párrafos del artículo que llamaron mi atención para compartir contigo aquí son:

“Muchos de nosotros asociamos 11:11 a una especie de código/alarma cada vez que lo vemos en nuestros relojes digitales. También puede ser visto como una llave para abrir nuestra mente subconsciente, nuestras memorias y conexiones hacia aquello que somos en espíritu teniendo una experiencia física y no seres físicos teniendo una experiencia espiritual...

11:11 representa también los pilares o columnas de las puertas dimensionales que todos en este planeta vamos a ver, simultáneamente al finalizar este “ciclo en el tiempo”; con esto nos vamos despertando a una vivencia en la cual la realidad no vuelve a ser la misma de antes; significando que estamos preparados para sacarnos de encima (por así decir) las emociones, el drama y la ilusión de la 3D.

Una vez que nos movemos a frecuencia más altas, empezamos a crear, nos damos cuenta de las sincronicidades, supuestas coincidencias que nuestra alma crea para ayudarnos a recordar y disparar nuestra conciencia recordándonos que nosotros creamos cada una de las experiencias de vida.

El 11:11 puede disparar otros patrones numéricos con códigos personales dentro de cada uno. El 11:11 es generalmente el primer patrón de números que vemos y la puerta abierta a un estado de conciencia mayor. Cuando empezamos a ver 11:11 es que nuestra alma nos está diciendo que nuestra jornada espiritual está comenzando o ha comenzado, todo depende de lo ocupados que estemos o de la atención que le prestemos”.

 

Cuando me fui a la cama ese día (de la semana pasada) sentía algo muy especial en mi interior. No lo puedo describir, pero sé que no estaba normal. Al día siguiente, era un día que salía de viaje por la tarde para dictar una de mis conferencias y así decidí quedarme en casa toda la mañana y tomarme todo el tiempo para disfrutarme. Decidí escuchar uno de mis discos favoritos y que no escuchaba desde hace más de un año fácilmente. El CD del musical teatral “The Lion King”, (El Rey León). Con esa música de fondo y a lo lejos, me di un baño de horas, como esos que nunca se puede uno dar entre semana, pero yo lo estaba logrando. Mientras me duchaba y cantaba en el baño, incluso con el eco que se hace (donde me disfruto tanto cantando), alcancé a escuchar que sonaba mi celular. Estaba tan a gusto que no me apuré, lógicamente. Pensé: “...quien quiera hablarme, ya me dejará recado o me llamará luego”. Seguí feliz bajo el agua. Al salir, ya medio hecho pasita, tomé mi toalla y fui por mi teléfono que había dejado en otra área del baño, donde hay un enorme espejo, en verdad de pared a pared..., tomé el celular y había recado en el buzón de voz. Lo escuché con atención ya que se trataba de una muy querida amiga, que aunque hablaba para quejarse de algo y reclamar explicación, de todos modos escuché su grabación con afecto. Era largo su mensaje. Al colgar y ver la pantalla de mi celular... 11:11 en ella. Me paralicé. De inmediato volteé a verme en el espejo como queriendo buscar a alguien que me diera más explicación solo viendo mi reflejo. Mis ojos estaban clavados en mis ojos mismos y juro que no podía parpadear. En ese momento, totalmente paralizado me percaté de la canción que se escuchaba al fondo, el 7º track del disco, “They live in you”... donde yo escuché claramente que decía: “... have faith, believe in you, believe in me, they’re watching over everything we see, in every creature, in every star, in your reflection..., believe in you, believe in you! (… ten fe, cree en ti, cree en Mí, ellos nos están vigilando [protegiendo, guiando] en todo lo que vemos, en toda criatura, en toda estrella, en tu reflejo..., cree en ti, cree en ti!). ¡Eso escuché mientras me reflejaba en el espejo! (Y por cierto la voz es imponente) ¿Sabes lo que sentí? Por primera vez se me cayó el teléfono de la manos. ¡Ya es tremendamente claro el mensaje! Como te lo vengo diciendo..., ya no tengo la menor duda. Es directísimo. Me quedé viéndome desnudo en el espejo durante un rato sin poder moverme. Sentí como un haz de electricidad recorría mi médula espinal y luego salí como de un trance momentáneo. Lo único que terminé haciendo es voltear al cielo y alzando mis brazos, dije en voz alta: “Esta bien, está bien, ya entendí. El canal ya está abiertísimo. Haré lo que se me ordene y con gusto. Gracias, gracias. Sé que estoy para servir”. Me fui a sentar a la cama como para aceptar lo que estaba sucediendo. Incluso ahora que te lo comparto, vuelvo a sentir la emoción. Y hoy que he escuchado esa canción más de 100 veces desde aquel día (se me ha hecho adictivísima), siento un mensaje tan directo. La letra dice: “They live in you”, pero la manera en que se escucha en el CD es perfectamente confundible con “Believe in you”. De hecho lo comprobarás cuando lo escuches. Hoy tengo la facilidad aquí en mis notas de compartirte la canción exactamente como es. Al final de la nota está el enlace para que la escuches tú también y dirás si no hay una fonética y acústica que funde las palabras y se escucha clarísimamente “Believe in you”. Aunque el mensaje no deja de ser igual (o más) sorprendente con “They live in you”.

            Sigo..., hoy domingo me comuniqué con mi nuevo amigo Uri Geller, con quien me estoy carteando desde hace unos pocos meses, y le comenté lo que me pasa. Quizá tú conozcas a Uri Geller como aquel poderoso psíquico y tremendamente famoso (hace muchos años) por doblar cucharas con el poder de su mente. Sí, de ese estoy hablando. Si eres de nuevas generaciones, quizá, al igual que yo hasta hace 4 meses, ni lo conocía. Es un ser humano singular y extraordinario, fuera de lo común por mucho. Compartimos ideas y disfrutamos de esta amistad que inicia. Cuando le dije lo que sentía y me pasaba, me dijo: “Ahh..., es lo más normal en ti.” ¡Quéeee! –dije. A lo que continuó: “...es un símbolo hermoso de que llegó tu momento. Al igual que le va a llegar a todos los que le deba llegar. Si quieres saber más, tengo un extenso artículo en mi página que te lo explicará, se llama: “Are your eyes attract to 11:11? (¿Tus ojos son atraídos al 11:11?)”. Terminamos la conversación y me dispuse a leer. El artículo es en verdad extenso, mucho, pero aquí un párrafo que quiero compartir contigo en Nueva Conciencia:

“Por muchos años, los números 11:11 han aparecido de manera misteriosa a personas por todo el mundo. En los relojes digitales, la aparición del 11:11 suele ocurrir durante las horas de conciencia incrementada, teniendo un efecto muy poderoso sobre las personas involucradas. Esto causa la reactivación de nuestra memoria. Ocurre un movimiento interior, una pista de remembranza de cosas olvidadas hace mucho. La aparición del 11:11 es también una poderosa confirmación que estamos en el camino correcto, alineados con nuestra más alta Verdad. A través de los años, he encontrado personalmente miles de personas en todo el mundo que han experimentados repetidas visualizaciones del 11:11. Todos quieren saber lo que les está pasando y porqué. ¿Qué significa el 11:11?

            11:11 es un disparador precodificado y colocado en nuestra memoria antes de nuestro descenso en la materia que, en cuanto se activa, significa que se acerca nuestro momento de finalización. Esto se refiere a la finalización de la dualidad. Cuando el 11:11 aparece ante ti, es tu llamada a despertar. Un canal se abre directamente entre tú y lo Invisible. Cuando sucede, es hora de reflexionar por un momento en lo que estás haciendo y ver más allá. Se anuncia una transferencia. Puedes entrar a la Realidad Superior si quieres, rezar o meditar y sembrar tu futuro y, puedes ser sembrado [guiado] por el Invisible. Puedes pedir ayuda en algún área específica de tu vida o simplemente escuchar en silencio y recibir una revelación. La aparición del 11:11 es siempre un acto benéfico de la Intervención Divina que te dice que es tiempo para ver detenidamente a tu alrededor y ver lo que está realmente sucediendo. Es hora de rasgar el velo de la ilusión que nos tiene atados a un mundo irreal. Tú has sido escogido, porque estás preparado para entrar a la Realidad Superior. Para guiar a otros en el camino hacia una nueva manera de vida [¿Nueva Conciencia?], hacia un Amor Superior. Para ascender de la dualidad a la Unidad.

            El 11:11 es el puente entre vitalidad y unidad. Es nuestro sendero hacia lo desconocido positivo y más allá.

            Es el pasaje del 11:11

            Esto puede ser percibido como una grieta entre dos mundos. Algunos de ustedes han reconocido este símbolo como algo de importancia y sin embargo no conocen su significado verdadero. Con la llegada de los relojes digitales hace muchos años, el significado del 11:11 se manifestó, apareciendo en el reloj en momentos de mayor lucidez. Todos aquellos que han sabido que el 11:11 es algo especial, necesitan tomar un paso hacia delante en posición de liderazgo. Porque ustedes son parte importante de la clave”.

Creo que no necesito decir más. Simplemente te confieso que antes de escribir todo esto, lo dudé. ¿Lo comparto públicamente? ¿Lo comento en mi página o debo de guardarlo como una natural y respetable parte de mi vida personal? ¿Será para bien si lo publico? Pues no sé. Simplemente hoy por la mañana escuché una voz que me dijo: Publícalo. Y luego mi intuición agregó: “...esto no te va a pasar solo a ti, sino a mucha gente. Entonces, ArizA entiende que tú has sido elegido para comunicar y expandir una Nueva Conciencia, entonces déjalo en tu página para que a quien le llegue su momento y se pregunte qué le está pasando, con Nueva Conciencia encuentre la respuesta”. Pues bien, aquí está. Quiero sentir que sea para bien.

            Si te interesa conocer más de Uri, visita su página donde en el lado izquierdo podrás ver el enlace con el extenso artículo que te comento: www.uri-geller.com. Si gustas entrar a la pagina de aquella estación de radio argentina que me quiso entrevistar, es esta: www.planeta-esmeralda.com.ar. Y concéntrate para escuchar la canción que te comenté y hoy comparto aquí contigo. El enlace está enseguida. ¿Sabes? Compartirte esto me ha hecho sentir un domingo lleno de ¡Emoción por Existir! Estoy compartiendo partes de mi vida muy particular y...   quizá no sea tan particular. Espero que la emoción la sientas tú también. Con amorosidad... –Alejandro ArizA.

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