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27/01/2011

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Sí, me tienen muy actualizado con todo lo que pasa en NC y Alejandro Ariza

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Ver da vida. - Columnas

Nunca me cansaré de insistir en esto: a lo que veas, le darás vida y tú eliges que quieres ver; de esa manera, con lo que elijas ver así te sentirás, y es que es algo que al observarlo le has dado vida dentro de ti.  Y tu actitud de vida será tu colaboración a este mundo. Este concepto es piedra angular de Nueva Conciencia. Tú decides en qué enfocar tu atención y ello se expandirá en tu vida. Tus pensamientos no solo crean realidades, sino que se expanden mientras más tiempo los observes. El día de hoy fui entrevistado por radio en cobertura nacional como con frecuencia me sucede. Iba yo a la radiodifusora con mucho entusiasmo para volver a comentar los principios filosóficos de “El verdadero éxito en la vida, algo que va mucho más allá del ego”, así como para invitar a toda la gente a mi siguiente conferencia de este tema el próximo sábado 12 de junio, una conferencia abierta al público en general y donde prometo dar lo mejor de mí (si te interesa asistir, consulta “Novedades” en esta misma página por favor). Mi sorpresa es que al llegar a la estación e iniciar el programa de radio, el afamado conductor inició con palabras como las siguientes: “…hoy tenemos emociones encontradas. Por un lado me encuentro alegre por la presencia del Dr. Alejandro Ariza y su nuevo libro aquí en nuestro programa y por otro me encuentro con la pena y tristeza de una noticia que todos sabemos. Hoy falleció aquella pequeña niña de la que todos hemos estado al pendiente por el accidente del impacto de bala que atravesó su cabeza, toda la gente nos hemos enterado…”. Cuando me volteaba a ver el conductor como buscando mi actitud de aprobación, no sabía ni qué decir. Pensé, ¿Qué niña! ¿A qué accidente se refiere! ¿Quiénes son “todos sabemos”, porque entonces yo claramente no pertenezco a ese grupo! Fueron segundos donde en mi mente se aparecieron solo tres siglas brillando con luz neón: NPI (no poseo información). En fin, luego de unos cuantos minutos, ya no aguanté más y le interrumpí diciendo: “…sí, sin duda es una pena (no tenía ni idea cuál), pero todo sucede por algo y atrás de cada desdicha hay oculta una bendición. Sé que se ha de tratar de esos momentos en que uno hasta se pregunta por qué Dios permite esas cosas, sin embargo, hoy sé que es precisamente ahí cuando genera tanta frustración y ansiedad las demandas de nuestro ego. Aquí una garantía de sufrimiento, originada plenamente en nuestro ego: desear que los demás sean como uno quiere que sean, desear que las cosas sucedan como uno quiere que sucedan”. Eso demanda nuestro ego. Pero cuando uno decide dejar de sufrir, franca opción que tenemos en todo momento, uno puede decidir rendirse a un plan superior y saber que todo, hasta la mayor desdicha, es parte de un plan perfecto que nos ayuda a evolucionar como personas. Ese sería el punto de vista de nuestro espíritu, lo que realmente somos”. Ahí intenté ya adentrarme en el tema. Sin embargo, el conductor insistía en otro ratito de drama y seguía con lo de la niña que yo nunca supe de quién se trató. Segundos más adelante volví a interrumpir diciendo –con toda conciencia de que con ello quizá sería la última vez que se me invitara a ese programa—: “...cuando una persona se dedica a comunicar una tragedia, en ese mismo momento se convierte en parte de la tragedia”. El conductor mi miró un poco serio. Pero con la inteligencia que le caracteriza, de inmediato giró el programa al tema que correspondía, el análisis de el verdadero éxito en la vida, donde la consecuencia más hermosa es una vida en paz. Al acabar el programa, la mayoría de las llamadas recibidas fueron con un común denominador: “…invite más seguido al Dr. Ariza por favor”. No me extrañó. Todos necesitamos de alguien que nos enseñe a ver la vida con una Nueva Conciencia enfocada al bien y a la paz. Esta es claramente una opción. La otra es una vida estresada, uno de los más grandes deseos del ego. Hace un par de días recibí un correo electrónico de un amigo que me preguntaba: “…qué hacer en esta ciudad con tanta maldad para crear un mundo mejor, a ver Ariza, dime”. Y me comentó una tragedia que presenció. Le respondí lo mismo que en la radio hoy y parece haber entendido. Por otro lado, me pregunto, ¿qué estaba haciendo yo mientras “toda la gente” se enteraba de lo de esa niña? Respuesta: Escribiendo conceptos de superación personal, leyendo a afamados autores que me enseñan a elevar mi espíritu, ayudando a familiares aportando ideas que les traigan paz y armonía, leyendo cartas y correos donde recibo hermosos testimonios y agradecimientos de cómo les ha cambiado la vida Nueva Conciencia a muchas personas, respondiendo llamadas telefónicas para consultoría y ayuda, ocupando horas y horas de creatividad pensando cómo puedo ayudar más con mi página de Internet a la gente que me visita, inventando alguna otra función que lleve alegría y paz a mis visitantes en la web, escribiendo notas como esta…, en eso estaba yo. En todo esto enfocaba mi mente mientras “toda la gente” se enteraba de un accidente. Es muy claro que cada quien elige en donde enfocar su mente. Recuerdo que a mi amigo, el del correo, le dije algo como esto: “…estoy conciente de la maldad en sus diferentes facetas presente en nuestra sociedad, pero también estoy perfectamente conciente de que en esa mismísima sociedad existimos personas que también nos dedicamos a hacer el bien y en grandes proporciones. Si me preguntas qué puedes hacer para lograr un mundo mejor, sé mejor tú y esa será tu gran aportación al mundo. No te conviertas en un mensajero del mal compartiendo tragedias, que solo demuestran un deseo de ser apreciado, irónicamente. Si quieres un mundo mejor, sé amable tú, sé amoroso con toda la gente, elige ver lo bueno que hay en todo, independientemente de lo que suceda y en donde sea”. La energía que aporta una sola persona haciendo el bien, es una poderosisima fuerza compensadora para todo el mal que eligen ver otras personas y que no saben que con ello le dan más vida. Tú eliges qué quieres ver y en esa elección está plenamente tu aportación al mundo, a lo que veas le das vida, tienes ese don, ¿te habías dado cuenta? Tú eliges si es más importante estar en lo correcto que feliz, tú eliges si ganar es lo único para ti o saber que nadie en verdad gana ni pierde, con la paz que esto genera, tú eliges si tu reputación es más importante que la opinión que tú tengas de ti mismo, tú eliges si mides tu éxito en millones de dólares y en acumular bienes o en estar feliz y contento con lo que eres y tienes, tú eliges si es más importante ser superior a los demás o ser amable con quien te encuentres. Lo que te puedo afirmar es que en esa elección estarás fraguando un mundo mejor o no, tú le das vida con lo que elijas ver, ¡tú le das vida! Claramente tienes la opción en todo momento y circunstancia. Solo es cuestión de que quieras. Elige bien por el bien de todos. –ArizA.

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